sábado, 9 de febrero de 2008

La sexualidad en las personas discapacitadas


Un tema tabú y poco abordado por la sociedad, pero que afecta a casi el diez por ciento de la población. Si usted posee alguna discapacidad, tiene algún familiar con esta característica, o simplemente desea conocer más sobre el tema, no deje de leer el siguiente artículo.

Solicitamos a Esther Sánchez Raja, profesora de Sexualidad Humana y Sexualidad y Discapacidad, colaboradora en diferentes postgrados y asidua conferenciante invitada en Congresos de Sexualidad que nos introduzca en el campo de
“ la Sexualidad de personas con necesidades físicas especiales” expresión utilizada por esta profesional para definir este tema.


Para la sociedad en general, el sexo siempre se ha considerado un tema tabú, a menos que, por supuesto, usted sea un cómico de teatro o televisión. Pareciera que la información precisa sobre todos los aspectos de la sexualidad debiera ser que algo uno debe guardar bajo llave, y que cualquier pregunta sobre ello, debe ser hecha entre susurros.
El asunto de la sexualidad incomoda a las personas, y las consideraciones morales y religiosas eclipsan a menudo la posibilidad de proporcionar una información exacta y accesible. Ahora bien, agréguele a todo esto los prejuicios propios sobre las discapacidades, y tendrá un panorama de lo complejo que es para estas personas –que representan de un 7 a un 10 por ciento de la población- obtener información por sí mismos.


La importancia de la información
Las personas generalmente suelen aprender varios aspectos de su sexualidad hablando con sus padres, asistiendo a programas de educación sexual en la escuela, y entre sus amigos (no necesariamente en ese orden). La exactitud y la profundidad de la información, depende en gran medida del conocimiento, la experiencia, y el nivel de confianza de la persona que se la está transmitiendo. No debería ser esto muy diferente para la gente con discapacidades. Sin embargo, mucho del material informativo disponible es demasiado “general”, y raramente menciona las cuestiones específicas que pueden ser necesarias, por ejemplo, para una persona con necesidades físicas especiales.
Por su parte, son muy pocos los padres y amigos que tienen la experiencia o el conocimiento necesario para brindar consejos o datos sobre el tema.
Desafortunadamente, abundan los ridículos mitos sobre el sexo de personas con algún tipo de discapacidad. Una idea es que los discapacitados no están interesados en el sexo, o que no son capaces de realizarlo. En el otro extremo, se ve a los discapacitados como gente excesivamente interesada en el sexo y con un comportamiento sexual sin inhibiciones.
Pero la información exacta, y libre de opiniones estereotipadas, debería estar disponible para cada persona con algún tipo de invalidez, para que puedan desarrollar una vida sexual sana. Esto es fundamental también para que la gente que ha quedado discapacitada de por vida, pueda recuperar el sentido de su propia identidad sexual.
La aplicación de esta información para la protección de la salud, también es un componente crítico en la sexualidad de discapacitados, ya que la gente con necesidades físicas especiales es a menudo más vulnerable al abuso sexual, y la información para la prevención debería ser fácilmente accesible.
Permitir que el mito asuma el control razón, podría también significar la exposición a las enfermedades de transmisión sexual, incluyendo algunas mortales como el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).
El acceso a los materiales de información es, por lo tanto, muy importante tanto para los discapacitados como para sus familias, sus profesores, sus médicos, y demás personas que puedan proporcionarle información. Hay demasiado en juego como para depender de la información falsa o errónea en éste área.
Areas para considerar
Además de proporcionar información para el desarrollo de la sexualidad individual, y para prevenir las enfermedades y el abuso, existen otras áreas básicas de la sexualidad a considerar. Esto tiene que ver con la salud, el comportamiento sexual apropiado, la reproducción y el embarazo.
La salud. A través de la vida, hay necesidad de obtener un gran número de informaciones relativas a la salud. Para la mayoría de la gente, la identificación con el género se aprende durante los primeros años, y es seguida generalmente por una comprensión de los cambios del cuerpo (crecimiento del bello púbico, desarrollo del pecho, etc.).
Mientras que los materiales tradicionales para la educación sexual pueden ser apropiados para la mayoría de la gente con discapacidades, para muchos otros es necesaria una información más específica. El individuo con debilidades cognitivas puede necesitar materiales que se presenten con abundantes fotografías y un vocabulario limitado. Sexuality Education for Persons with Severe Developmental Disabilities de Brekke (1988), es un muy buen libro en inglés para asistir a los discapacitados motrices en el manejo de su sexualidad. Algunos individuos también pueden verse afectados por limitaciones de la movilidad, o fatigarse fácilmente. Libros como Reproductive Issues for Persons with Physical Disabilities Haseltine, Cole, and Gray (Eds.). (1993). pueden asistir a estas personas en esta materia.
Otros se ven afectados por una discapacidad sensorial como es el caso de las personas con discapacidad visual para ellos ha sido diseñada la primera “Guía de Educación Afectivo Sexual para personas con discapacidad visual” Ed. Universidad de Barcelona (2005 castellano, 2007 catalán), adaptada a todos los formatos de la ONCE
El comportamiento sexual apropiado. Con los estándares sociales de hoy en día, es difícil saber cuál es comportamiento sexual apropiado, ya que la línea entre lo aceptable y lo inaceptable es muy fina e imprecisa, y es por lo tanto igualmente difícil determinarse cómo y que se va a enseñar en este área. Quienes busquen información sobre el tema, deben tener muy en claro sus convicciones morales y religiosas antes de comenzar su investigación.
Pero por más difícil que sea, es altamente necesario hablar de la sexualidad con los discapacitados, y que ambas partes puedan sentirse cómodas preguntando y respondiendo. De esta forma, se pueden barrer una gran cantidad de prejuicios al respecto, tanto de un lado como del otro. En ningún caso es fácil para la personas hablar de la actividad sexual pero siempre es necesario. Además de la importancia de brindar una información clara sobre las prácticas sexuales seguras para la gente con debilidades cognitivas, puede ser necesario aportar instrucciones sobre las posiciones sexuales referente a las debilidades musculares u otras limitaciones de movilidad en los discapacitados. En Dalrymple, Gray, and Ruble (1991) se señala, por ejemplo, que la masturbación puede “aliviar la presión y la tensión sexual” de los autistas (pág. 12), y se brindan consejos sobre la forma y el lugar apropiados para que estas personas la realicen. Para maximizar las opciones de las personas con discapacidades, y de sus parejas si es apropiado, se debe entregar una información con el menor juicio personal que sea posible.
Si está intentando asistir aun discapacitado en esta área, debe primero prestar una especial atención a las leyes jurídicas. Por ejemplo, está prohibido exponer partes privadas en público y no respetar la privacidad de la gente. Incluso, hablar del tema sexual es un tema con implicaciones legales. Tener una información clara en éste punto, puede eliminar problemas legales en un futuro


Reproducción y embarazo. Las mujeres con discapacidades son, primero y principal, mujeres, y muchas de ellas desean tener hijos, al igual que muchos hombres. Aunque a menudo existen más complicaciones cuando es la mujer la que tiene la discapacidad, la decisión de tener un hijo nunca es fácil para ambos miembros de la pareja. Si la discapacidad es hereditaria, se puede utilizar la asistencia genética.
Las mujeres que contemplan un embarazo, deben incluir en su agenda una asistencia médica apropiada, el impacto del embarazo en el cuerpo, las precauciones en el momento del parto, y el cuidado para el hijo después del nacimiento. Aunque una discapacidad física, por ejemplo, no altera la capacidad para que la mayoría de las mujeres cumplan con los requisitos enumerados arriba, la discapacidad es un tema de mucha inquietud para las mujeres embarazada. Mucho de su éxito en esta materia, dependerá de la información que reciban para asistirse con su embarazo y el período de posparto. Rogers y Matsumura (1991), por ejemplo, proporcionan una excelente guía para las mujeres con discapacidades, con el método de preguntas-respuestas.
El derecho a la sexualidad.
La gente con discapacidad tiene todo el derecho a ejercer su sexualidad, pero la aceptación, más que de la sociedad en general, debe provenir de ellos mismos. Una discapacidad no altera sus derechos como individuos con vida sexual activa. Esto también incluye el derecho a casarse, a ser padres, a cuidar a sus hijos, y a tener acceso a una información precisa que les permitirá tomar las decisiones apropiadas.